Si todos fuésemos a morir

 Si todos fuésemos a morir dentro de 6 meses y 14 días, ¿qué haría? ¿cómo me sentiría? ¿Estaría aquí, haciendo lo que estoy haciendo? ¿Sería diferente si solo yo fuese a morir dentro de 6 meses y 14 días? ¿Qué haría diferente? ¿Iría a ver a las personas a las que quiero? ¿Lloraría desconsolado? ¿Haría las cosas que me gusta hacer? ¿Probaría cosas nuevas a toda velocidad? 

Probablemente actuaría sin conciencia, ignorando las consecuencias de mis acciones a corto plazo. Total, el corto plazo no existiría. Supongo que al principio tendría miedo. Todos tenemos miedo a la muerte, supongo. Y ese miedo, expulsaría a todos los demás. Sería valiente; total, me voy a morir igual.

Y ahora pienso que, en algún momento, me voy a morir igual. Que estoy condenado a vivir la vida hasta que me muera. Y puedo malgastarla de muchas maneras.

Por suerte o por desgracia vivimos atrapados en un capitalismo que nos obliga a aferrarnos a un trabajo asalariado para poder vivir "cómodamente". Al menos, ese es mi caso. Y es terrible trabajar 8 horas al día durante 45 años para que otro sea rico y tú puedas comer. El dinero es mentira, y el trabajo también. Nos adentramos en una voluntaria esclavitud y hasta presumimos de ella. Y eso me perturba profundamente, así que prefiero no pensarlo. Porque me voy a morir. Pero tampoco quiero sucumbir a ello y desperdiciar mi vida. Entonces para mí, el trabajo es como un juego. Un inevitable juego al que hay que jugar, del que no podré escapar. E intento divertirme jugando. Intento saltarme las normas a mi favor cuando puedo. Porque me voy a morir igual. Y si no juego a este juego, jugaré a otro. Ojalá poder cambiarlo, ojalá; pero no me veo con fuerzas, para llevar una vida de política y activismo y deconstrucción del sistema capitalista. No puedo arruinar mi salud mental de esa manera. Porque me voy a morir. Pero, hasta que me muera, estaré vivo. Y quiero estar vivo feliz. Aunque nadie me recuerde, aunque no haga nada importante. Y es la decisión que tomo ahora mismo y que, como todas, puede cambiar en el futuro. Y es respetable. 

No quiero ser más trascendente en la historia que un perro. Quiero querer y ser querido. Quiero conocerme y crecer y evolucionar y experimentar, disfrutar del mero placer de existir. Porque no me importará que nadie me recuerde cuando esté muerto. Porque estaré muerto.

Aceptar la muerte es difícil. 

El miedo a la muerte es el cuerpo diciéndonos que vivamos más la vida.