La vida es dura

Escribo sin ganas de nada desde la promesa de que a partir de mañana cogería mi vida por los cuernos y lo tendría todo bajo control.  Iba a ser una persona responsable. Iba. Escribo desde las no cerradas heridas de una relación  tóxica, que me h abierto las puertas de un mundo falso, vacío, cruel, malvado y barato. Tengo que alejrme de este mundo, aunque temo que para alcanzar parte de mis suños, tenga que atravesarlo. No quiero mirar la pantalla mientras escribo. No sé por qué. No sé hasta qué punto estoy preparado para escribir esto. No es la primera vez que cuento mis problemas, ni la segunda, ni la tercera, pero creo que siempre lo he hecho fingiendo tener una madurez que no tengo. De hech, siempre he sabido que estba fingiendo una madurez que no tenía, ya que solo lo contaba con la intención de que, sabiendo mi entorno lo venenosa que era mi relación para mí, me resultara o resultase mucho más difícil volver a caer en sus redes. Como siempre hago. ?y ahora qué? Me pregunto. Pues ahora sigo esperando poder empezar a vivir otra vez. Sigo esperando poder pensar en el pasado sin dolor. Sigo esperando poder ver fotos sin odio y sin malos recuerdos. Sigo esperando una vida sin dramas, y sigo esperando mis 604,95€. Pero bueno, eso ya me da igual. No recibirlos de vuelta es la prueba de que tengo razón. Es un egoísta que solo se preocupa por sí mismo. Es una mala persona. No quiero estar con él, es todo daño, daño, daño. A veces me siento débil. No solo hacia él, hacia cualquiera. A veces me siento solo. A veces sueño con que gente me da cariño. Es triste, pero me parece que refleja la situación en la que me encontraba. Y me encuentro. Tengo un problema con el sexo. Prácticamente todo me recuerda a él. Me jode muchísimo, porque sé que eso le gustaría. Y eso solo es una prueba más de lo mala persona que es. Y pensar esto solo me trae recuerdos de momentos que me dolieron. Apenas puedo masturbarme a gusto sin que aparezca en mi cabeza. EN fin, supongo que es normal y que se irá pasando. Es la primera pareja sexual estable que he tenido, apenas conozco otro sexo que no sea el suyo. Escribir esa frase también me ha recordado cosas que me dolieron. Ahora no puedo parar de pensarlas. 
Mañana pretendía empezar siendo una persona responsable, la persona responsable que debo ser. Y la idea era magnífica, hasta que hoy me ha sentado mal la comida. Tiendo a buscar / aprovechar la mínima excusa para justificar un cambio e comportamiento a una situación más cómoda a la planeada, degenerando así mi vida a una sucesión de baratas excusas que me impiden cumplir mis objetivos pero que me mantienen en mi zona de confort. Qué mal lo he pasado, joder, pero no quiero sentir pena por mí. Sin embargo, me gusta recordármelo periódicamente pra mentalizarme de no volver y, ya que estamos, para asimilar lo emocionalmente fuerte y maduro (y frío) que me he vuelto gracias a esta experiencia sentimental.
Sin ninguna motivación más que el autoodio que me causaría no intentar coger mi vida por los cuernos después de haber descrito claramente mi problema, me dispongo a hacer las cosas útiles que debería haber empezado hace 5 horas.
La vida es dura.