Sobre el amor y la felicidad
El amor es como una mariposa. El final del dicho es repugnantemente cursi pero os podéis hacer una idea si buscáis en internet.
Hoy he visto una publicación de una amiga en Instagram en la que sale ella con su novio. Y se la ve tremendamente feliz. Se la ve radiante cuando está con él y cuando habla de él. Está más brillante que nunca.
Al ver la imagen, y tras recordar todo eso, mi primer pensamiento ha sido algo como "qué suerte que ha encontrado a alguien que la hace tan feliz" seguido de un recuerdo de una experiencia pasada (¿los hay de otro tipo?) y de un segundo pensamiento similar a "en algún momento yo encontraré a alguien que me haga feliz".
Por suerte he interrumpido ese pensamiento. Por suerte, sé que no es así. Es difícil deconstruir una mentalidad con la que has crecido. Es difícil deconstruir la idea del amor y la felicidad. Pero hay que hacerlo.
En algún momento, yo me encontraré a mí mismo. Y seré feliz. Y a veces no. Y hasta entonces, seré feliz mientras me busco. Y a veces no. Y mientras tanto, y si me enamoro por el camino, compartiré mi felicidad con alguien. Y será maravilloso. Y a veces no.