Deconstrucción una noche cualquiera

Me siento atraído por la gente valiente.

Me siento atraído por las personas que se atreven a hacer cosas a las que yo no me atrevo. 

Me siento atraído por las personas que se atreven a ser como quieren ser sin importarles lo que piensen los demás.

Me siento atraído por el que se atreve a llevar ese corte de pelo o esa ropa o ese anillo o ese colgante.

Mejor dicho, me siento atraído por el que conscientemente, explícitamente decide llevar ese corte de pelo o esa ropa o ese anillo o ese colgante, porque se siente representado, independientemente de la sensación que genere. 

Me siento atraído por las personas que tienen una imagen mental clara del personaje que quieren proyectar o que sea percibido desde fuera y se disfrazan del mismo y viven como tal porque al fin y al cabo son ellos mismos tomando decisiones estéticas.


Sí, creo que, de momento, esa es la más correcta y precisa. Ahora, ¿por qué me atraen?

Me atraen porque son valientes y eso es algo atractivo.

Me atraen porque se atreven a hacer algo a lo que yo no me atrevo.

No me atraen, en realidad quiero ser más como ellos.

Me atraen porque siento que estando con ellos puedo aprender a ser más como ellos.

Me atraen porque siento que estando con ellos puedo vivir la experiencia de cerca sin tener que arriesgarme a salir de mi zona de confort.

Me atraen porque con ellos tengo una excusa y círculo seguro para explorar esa rebeldía de la imagen con aprobación garantizada y sin miedo a ser juzgado.

Me atraen porque con ellos tengo una excusa y círculo seguro para explorar esa rebeldía de la imagen con aprobación garantizada y sin miedo a ser juzgado y además tengo la posibilidad de vivir experiencias y conocer a personas muy diferentes a las de mis círculos habituales.


Es decir, no me atraen tanto ellos como la posibilidad de experimentar yo... Ahora, ¿por qué quiero experimentar esa rebeldía?

No estoy satisfecho con mi personalidad.

Siento que es una etapa de la vida que me he saltado.

No exploré esa etapa rebelde a la edad adecuada y ahora tengo miedo a hacerlo.

No exploré esa etapa rebelde a la edad adecuada y ahora tengo miedo a hacerlo porque siento que me van a juzgar, porque de algún modo siento que mis decisiones estéticas siempre están sujetas a juicio por las personas de mi entorno y eso es algo a lo que no quiero enfrentarme.

No exploré esa etapa rebelde a la edad adecuada por intentar aparentar ser maduro y correcto y perfecto y ahora que tengo la oportunidad de hacerlo tengo miedo porque siento que me van a juzgar, porque de algún modo siento que mis decisiones estéticas siempre están sujetas a juicio por las personas de mi entorno y eso es algo a lo que no quiero enfrentarme. Sin embargo ahora soy consciente de que no tengo una imagen clara de cómo quiero ser y de algún modo entiendo que nunca lo voy a averiguar sin probar. Además de esto siento que mi aspecto no refleja mi personalidad y no es nada característico. Es estándar, es poco especial, es adecuado. Y yo no me siento así.


Reflexiono acerca de esto, sin pararme demasiado a buscar el origen del miedo, pues creo que poco me importa. No tiene sentido buscar culpables cuando a estas alturas, es mi responsabilidad y tengo el poder de trabajar en ello. No considero que sea un problema de autoestima, creo que mi autoestima lleva estando muy bien desde hace bastante tiempo. Puede que solo sea mi ego, un tanto hambriento de validación. Pero también es cierto que ese sentimiento de falta de identidad en la apariencia es algo que llevo arrastrando años. De niño y adolescente era evidente que era por un deseo de pertenencia, pero ahora ya no. Ahora deseo saber un poco mejor quién soy, y poder hacérselo saber a los demás.