Fantasmas

Todos tenemos fantasmas a los que no queremos enfrentarnos.

En mi caso, ahora, es la ropa por guardar. La ropa limpia que pasa de mi cama a la silla y de la silla a mi cama. No tiene un sitio donde ir. No cabe en el armario. Hay que reorganizar el armario. No quiero, huyo constantemente de eso. La cantidad de ropa aumenta. Aumenta hasta que, de tanto moverla, está tan arrugada que me daría vergüenza ponérmela sin plancharla. No voy a planchar una camiseta para ir a Mercadona. La tiro a lavar, aunque esté limpia. Sale menos arrugada de la secadora. Me avergüenzo. Es algo que no dejaría que nadie supiese.

Es evidente que tengo un problema. Al menos, es evidente que algo está pasando. No estoy teniendo un comportamiento adulto lógico. ¿Qué está pasando? ¿Qué me provoca esto? ¿Cuál es el origen de este rechazo? Investigo.

La rutina de desayunar bien no ha funcionado, la de peinarse para salir de casa tampoco. Sin embargo, la del skincare funciona genial. La de apagar el ordenador relativamente temprano también. La de hacer ejercicio a diario también. Y esa era de las más difíciles. Sigo socializando muy bien. No recurro a la comida para gestionar sentimientos, muy bien. Tengo que apreciar y valorar que, en general, lo estoy haciendo muy bien. Tengo que ver el problema con su proporción real. No pasa nada, solo es ropa. Bueno... no del todo.

Es una señal de que algo no va como debería. Aunque en general todo vaya muy bien. ¿Qué será lo que me preocupa esta vez? ¿Qué será eso de lo que huyo? ¿Qué es eso que me hace intentar mantenerme totalmente distraído y ocupado para que no lo descubra? ¿Me siento incómodo? ¿Estoy subconscientemente forzando un desapego por mi casa para que me cueste menos irme? ¿Tengo miedo? ¿Tengo miedo y mi ego no me deja admitirlo y por eso no puedo gestionarlo?

Hace tiempo esto me hubiera preocupado. Hace tiempo, por esto, me hubiera torturado a mí mismo. Hace tiempo, no tenía herramientas para enfrentarme a estas situaciones. Es emocionante incluso, ser mi propio proyecto y evolucionar y adaptarme. Es solo un bache. Es una señal, de que estoy vivo y tengo sentimientos.

En realidad creo que esto es algo más que habitual en los adultos adultos pero a cada uno se le manifiesta de una manera en cada momento. A mí se me manifiesta en forma de ropa fuera de su sitio.

Miro mi montón de ropa y vuelve a convertirse en solo eso, ropa. Y ya no me avergüenzo. Al fin y al cabo, todos tenemos fantasmas a los que no queremos enfrentarnos.




Cuando la luz del sol iluminó
Y te quedaste viendo
Tu corazón jamás se reveló
Y le ganó el silencio

Te juro que lo vi
Estaba ahí
Venía sucediendo
Le daba de comer sin fin
A tu resentimiento

Fantasmas en la casa
Prometen salir pero no, no, no
No, no, no

No entiendo lo que pasa
Me dicen que sí pero no, no, no
No, no, no

No sé cómo salir
A dónde ir
Afuera está lloviendo
Y si te quiero herir
Perdóname
Si siento lo que siento

Fantasmas en la casa
Prometen salir pero no, no, no
No, no, no
No entiendo lo que pasa
Me dicen que sí pero no, no, no
No, no, no

Recuerdos en mi mente
No me puedo escapar
Palabras indelebles
No se dejan borrar

Mensajes inconscientes
Me quieren hundir pero no, no
No, no, no

No puedo encontrar la explicación
No hay otro culpable, solo yo

Fantasmas en la casa
Prometen salir pero no, no, no
No, no, no
No entiendo lo que pasa
Me dicen que sí pero no, no, no
No, no, no

Fantasmas en la casa
Prometen salir pero no, no, no
No, no, no
No entiendo lo que pasa
Me dicen que sí pero no, no, no
No, no, no

Recuerdos en mi mente
No me puedo escapar
Palabras indelebles
No se dejan borrar

Mensajes inconscientes
Me quieren hundir pero no, no
No, no