Ese es mi destino
Me voy. El día 19 me voy. Acabo de elegir mi vuelo. El día 19 de junio a las 6:45 cojo un avión y me voy. Y me voy mucho tiempo. Hoy me lo han dicho, hoy me lo han confirmado. En 22 días empiezo una nueva vida en otro país, cuyo idioma no hablo. Estoy aterrado pero no puedo no seguir hacia delante. No es que no pueda volver atrás, es que algo me empuja, me embiste, para que siga adelante.
Ahora, de noche, en privado, mientras escribo esto, lo termino de asimilar, y se me escapan las lágrimas. No siento pena. Creo. No sé muy bien lo que siento. Creo que simplemente tenía mucha tensión acumulada que acabo de liberar. Por fin los cabos se atan. Por fin sé cuáles deben ser mis próximos pasos. Creo que esta noche dormiré genial.
Siento que, de algún modo, estoy rompiendo cualquier molde de vida monótona y aburrida. Siento que, por esta vez, el descontrol y la incertidumbre juegan a mi favor en eso. Siento que nunca podré mirar atrás y ver un pasado insípido o mediocre, dedicado a satisfacer las expectativas de nadie. Y aunque muchas, muchas veces tenga la discusión interna de querer intentar ser una persona estandarizada, con un futuro y unos objetivos claros, fijos, definidos, lejanos e inmutables; cuando realmente no soy así, aceptar este caos me hace sentir un poco más libre.
Siempre yo sentí que en algún lugar
Hallaría un hueco esperando por mí
Sé que triunfaré y me aclamarán
Una voz me dice que yo debo estar allí
Sé que llegaré, ése es mi destino
Esforzándome ya cercano estoy
Llegaré al final, no me importa a cuál
Al lugar de donde soy y a mi lugar me voy
Sé que llegaré, ése es mi destino
Sólo un paso doy y más cerca estoy
Llegaré al final, sé muy bien a cuál
Al lugar de donde soy y a mi lugar me voy